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martes, 26 de abril de 2011

La lluvia de hace un rato

Este bello aroma a tierra mojada,

este sabor a piel húmeda,

ese recuerdo que se niega a morir

y ese olvido que se olvida de ser.


Esos besos tibios y acuosos

ese fragante olor a sexo

este invierno precipitado y sin

pretexto

caricias como aguaceros recios


Este huracán de dos cuerpos

este vendaval de gemidos y suspiros

un trémulo en sudor y rasguños

tormenta de amor y dolor de bienvenidos vaivenes




Hacen inevitable el recuerdo

de ser prójimo de la lluvia de hace un rato

del viento, de esa rafaga de tus manos

y amante de tus ojos y tu piel

de tu suspiros y de tu ser.


Sí, la calma ha llegado como una bestia salvaje

embotada después de devorar a su presa

sí, la calma en cama. Una intranquila calma.



3 comentarios:

  1. nada como la calma en una noche sola y tranquila para hacer irrepetible la sensación que se goza y se anhela; y que por atávico que parezca siempre se anhela.

    qué decir Ever, buenas letras acompañan a los desniveles que provoca el amor o su entrega.

    hasta luego,

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  2. Gracias por sumarte al círculo literario de la ECC USAC, llenemos de mística y orgullo a las generaciones que nos presiden. Seamos entes activos no pasivos.

    Seguí escribiendo, porque lo haces muy bien.

    Recomenda nuestro blog y recomienda nuestra página de facebook.

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